23/8/11

And suddenly the rain.




Y de repente la lluvia,
mayo escapándose.
Ventiladores y paraguas girando al ritmo
de una batuta enferma.
De repente yo,
con ganas de salir a empaparme
y volver a secarme bajo el ventilador.
De repente la geosmina,
los dioses griegos entrando por mi ventana.
EL Olimpo concentrado en estas cuadro paredes.
Y yo Afrodita, más mujer que nunca,
danzando al son de un ritmo macabro
que me ofrece este casi,
de repente,
verano.


Victoria Mera.

1 comentario:

Sarco Lange dijo...

Encantador tu poema. No hay sustos, y se agradece.

Abrz.