31/10/11

El infinito empieza en ti y acaba en mí.

Ponerle posesivos a tu cuerpo
es como aquel viejo refrán
sobre campos y puertas.
Ya sabes, amor, imposible.

Yo que todo lo nombro,
que delimito fronteras
entre la que se inventa y cree,
me quedo muda ante el mapa de tus poros.

Cómo explicarte que nada es mío
que el vértigo imposibilita
cualquier teoría conspiratoria
sobre la soberanía de tu piel.

Cómo explicarte que no son títulos
lo que en ti busco,
sino tu esencia más pura
la paz de tus gestos
la risa indulgente.

Ponerle posesivos a tu cuerpo
es imposible, amor,
pero hacernos infinitos
no nos costará nada.
Déjame que te explique.




Victoria Mera.

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